viernes: reciclé un poema y dejé de pensar que era para vos

de entre las cosas verdaderas
me quedo con mi sombra
el cielo de día
cruzado por pájaros como estrellas fugaces
la noche y el mar
en cambio
son mutantes
pero también me los quedo

mi sombra porque es verdadera
porque la tengo cosida a los pies
y es la referencia de que estoy
estoy encima

el cielo de día
porque es la referencia de que estoy
estoy abajo
(el cielo de la noche es
en cambio
un lobo a medio domesticar)

me quedo con las cosas verdaderas
para tener la certeza
de que existo
o de que por lo menos
soy
y soy algo que proyecta
por lo menos
sombra
bajo un cielo de día
por lo menos

del mar me quedo
con el vaivén infiel
que es desleal
pero coherente hasta la muerte
el mar nunca promete
el mal nunca promete
es claro y distinto
el mar vomita el mar vomita el mal
yo vomito el mal
yo soy el mar

quedarme con el cielo
mi sombra
de entre las cosas verdaderas
-no hay muchas y son breves-
me quedo conmigo frente al mar

entre las cosas verdaderas
me quedo
me quedo
me quedo

1 comentario:

Jorge Curinao dijo...

Son las hojas que sueñan ser árbol.