lunes: no se me ocurre ningún título para esto

las plantas están pudriéndose a velocidades desproporcionadas. la primavera se atrasó y ahora les cayó de golpe y están siendo comidas por los bichos y maltratadas por la resolana. la lavanda tiene el tronco marchito y las últimas flores que echó son pequeñas y de un lila gastado; se tuercen bajo su propio peso, las ramas no las contienen. hay una enamorada del muro que iba creciendo en una maceta redonda pero se detuvo: debajo de las hojas más viejas hay manchas marrones como quemaduras de cigarrillos, y hace tres días descubrí sin sorpresa que las remolachas están apestadas. lo único que resiste es el jazmín, un brotecito verde brillante que parece mucho más hermoso porque está metido en una maceta de plástico negro de lo más ordinaria.
una imagen: yo de pie en el umbral de la puerta que da al patio, inmóvil, ni adentro de la casa ni afuera: en el umbral, bajo el marco de la puerta. todo se mueve o se pudre -una forma también de moverse-. intento no marearme.

No hay comentarios: